The Legend of Zelda: A Link to the Past (SNES Mini/Retro)

Continúo mi peregrinaje retro de Super NES  para disfrutar una de mis leyendas favoritas de todos los tiempos. Al igual que con Super Mario World cuento con grandes recuerdos del juego de hoy ¿Habrá aguantado mejor el paso del tiempo o nos encontraremos con una Trifuerza  herrumbrosa? La edad es sabia e imparable. Y sólo los verdaderos héroes pueden afrontarla con dignidad.

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Jugabilidad: ALttP  nos mete de lleno en un mundo explorable de arriba a abajo, con una cámara aérea y control 2-D  sobre el personaje. Simple, pero funciona como un reloj suizo, y el objetivo de las entregas que le sucedieron fue imitarlo todo lo posible. Desgranemos el por qué de esto.

Empezando por el terreno, tenemos al juego que mejor mezcló hasta la fecha la exploración libre con marcar un camino a las mazmorras. Podemos dejarnos llevar y viajar por Hyrule  en cualquier momento, para desbloquear diversas mejoras y hacer pequeños desafíos opcionales, o podemos ir directamente a nuestro destino. El mundo cuenta con un diseño muy inteligente, es capaz de poner barreras en forma de caminos por los que se necesita alguna habilidad para pasar, o riscos que parecen inalcanzables, y que aun así nunca te sientas bloqueado. No sólo eso, muchos de estos obstáculos se pueden bordear con rutas alternativas si se buscan, potenciando esa sensación de viaje y aventura, recompensando además al jugador con ayudas que no tendría por qué tener en ese momento. Y aún con toda esta libertad logra que nunca te sientas perdido o abrumado, que tengas el siguiente objetivo de la aventura claro.

Cuando te canses de recorrer las tierras del reino podrás internarte en su versión alternativa; la tierra oscura, un espejo del mundo de la luz. Lo que en principio puede parecer un reciclaje descarado –y no nos engañemos, esto les ha facilitado mucho la tarea- se demuestra al final como algo igual de cuidado, parte del conjunto total. La orografía varía ligeramente de un mundo a otro, los caminos cambian, y pronto te darás cuenta de que son parte de una misma moneda. Se complementan de una forma perfecta, y estarás viajando entre ellos constantemente para alcanzar sitios que parecían imposibles.

z3Entre la luz y la oscuridad se encuentran desperdigadas las mazmorras, lugares donde hay que demostrar ingenio y pericia a través de las distintas salas que se suceden con puzles y problemas a superar. Realizadas con el objetivo de parecer laberínticas, y dispuestas a desafiar al jugador en cuerpo y mente, en A Link to the Past  tenemos algunas de las mejores que nos ha dado la saga, además de ser las más equilibradas entre la acción y los acertijos. Sus distintas habitaciones están hiladas de tal forma que prácticamente dirigen solas al jugador, pero dando la sensación de hacer todo lo contrario y plantearte un reto. Sí, podrás perderte, y es más que probable que en más de una ocasión te pases lo que parecen horas dando vueltas y más vueltas mientras buscas la solución necesaria para avanzar. Pero, cuando por fin lo consigas, el pensamiento será algo como “Ah, claro, por supuesto ¿cómo no lo vi antes?”.

Eso sí, estas mazmorras son pequeñas. Este es uno de los factores donde la nostalgia ha jugado conmigo; las recordaba más grandes, con más habitaciones, más enrevesadas y complicadas. Lo cual creo que es bueno, en realidad. Una muestra más del cuidado con el que fueron creadas: bien medidas y contenidas, no te mantienen innecesariamente dentro de ellas. Un tamaño que me parece acertado.

En cualquier caso, grandes o pequeñas, gracias a estas pruebas sentiremos como mejora nuestro personaje, ya que en ellas tenemos asegurado un ítem que nos dará alguna habilidad (necesaria para completar la mazmorra, pero útil fuera de ella), junto a una suma de la salud total al enfrentarnos contra el jefe final de la zona. Muchos objetos son clásicos en la saga, como el bumerán o el arco, pero es gracias a este juego que se han vuelto clásicos. La mayoría de ellos usan una barra de magia para funcionar, por lo que hay que ser cuidadoso al esgrimirlos o quedarán inutilizados cuando más los necesitamos.

Por último, para movernos por este reino milenario tenemos un héroe con un ridículo sombrero al que manejar con la cruceta del mando, junto a varios botones asignados a acciones como correr, agarrar objetos, pegar con la espada, desplegar el mapa o usar uno de los ítems mágicos que ganaremos a lo largo de la historia. Aunque no todo es bueno, pues la distribución de estos movimientos es muy mejorable. El mando de SNES  cuenta con ocho botones, de los que se utilizan seis -y a duras penas- dándole dos funciones a una misma tecla. Hay formas más óptimas de situarlos. Además, sólo podemos tener uno de los objetos mágicos junto a la espada, cuando podrían haber puesto dos y así no entrar constantemente al menú para cambiarlos.

Historia: Link, sobrino de un caballero real, se despierta en medio de una pesadilla donde oye la voz de la princesa del reino, Zelda, suplicando su ayuda. Cuando llega al castillo se da cuenta de que los guardias han sido hechizados por un mago llamado Agahnim, que además está sacrificando a doncellas descendientes de antiguos sabios por pérfidas razones.

Narración suave, sin giros argumentales ni grandes aspavientos. En concordancia con el resto de la saga, a la que no le gusta demostrar un hilo de historia fuerte, pero sí grandes momentos que se mezclan con lo jugable, quedándose en la retina del jugador. La épica de lo que ocurre en el viaje, en resumen. Tampoco hay que justificarlo; aunque se continuaría con esta forma de hacer las cosas (en mayor o menor medida, con excepciones como Twilight Princess), entregas sucesoras mejorarán una situación que lo necesitaba sin lugar a dudas, regalándonos personajes que evolucionan e historias capaces de interesar. Pero hoy no hablamos de esos juegos.

También hay que añadir que parte del trasfondo que dará vida al reino posteriormente se inicia aquí, como la Espada Maestra  o la inclusión de los Sabios, pero en este momento la saga es muy conservadora con el concepto de fantasía medieval, y queda en manos de secuelas posteriores darle la identidad que se asocia a TLoZ  en la actualidad.z2

Arte/Tecnología: Un trabajo de pixel art  envidiable que se ve ensombrecido por cuántas veces reutiliza ciertos elementos, como árboles. Pero en lo personal prefiero quedarme con esos sprites  grandes, detallados, coloridos y bien animados. Lástima que las caídas de fotogramas son demasiado evidentes y aparecen cuando menos se necesitan, esto es, cuantas más cosas hay moviéndose a la vez con letales intenciones. La SNES Mini  se encargará de adaptarlo a tu televisor, por lo que no habrá ningún problema de resolución.

En lo artístico se demuestra un gusto exquisito que definirá muchos de los elementos de la saga en años posteriores. Pasear por los preciosos Bosques Perdidos  del mundo de la luz o atravesar la imponente Montaña de la Muerte  del mundo oscuro son experiencias que se mantienen igual de gratificantes que en 1992. Es cierto que prefiero el estilo de otros RPG, donde se trata la naturaleza de una forma más natural (oh, la ironía), pero eso no impide que esta leyenda se siga viendo bien, cargada de detalles y color.

Música/Sonido: Melodías de una enorme calidad que van como anillo al dedo. A día de hoy son consideradas clásicas, pero se iniciaron aquí, como los famosos temas de Zelda  y Ganon. Son capaces de sumergirte en el mundo y de jugar contigo como les apetezca, dando la emoción justa en el momento justo. Es una lástima la poca cantidad que hay en total. Por ejemplo, siempre se está repitiendo la misma canción al entrar en una mazmorra, cuando es justamente de las menos inspiradas globalmente.

Respecto al sonido, sin quejas. Efectos más que acordes y representativos. No ayudan como las composiciones a meterte en su historia, pero son fácilmente identificables. Sin voces, con los textos en completo inglés.

Duración/Dificultad: Lo cual es una de las razones por las que la dificultad puede aumentar. Si no sabes un inglés básico (tampoco hay textos especialmente complicados) no te enterarás de muchos de los secretos escondidos, o tendrás problemas extra para continuar adelante en la aventura. El mapa muestra el siguiente objetivo, pero es una pista que no alcanza a ayudar como que te digan las cosas en tu idioma. Es un asunto doblemente curioso ya que, por una parte, el juego fue traducido en la reedición para Game Boy Advance  y, por la otra, la última entrega de la saga fue doblada con un excelente resultado. Es agradable ver que todo puede mejorar.

Pero tampoco nos obcequemos por esto, ya que no es un punto que estropee el juego. La dificultad como tal está muy bien medida, siendo desde el minuto uno el juego más complicado de la saga, y no es para menos. Sin cuidado morirás numerosas veces, y se las ingenia para mantener ese nivel por mucho que mejores al héroe, por lo que sabemos que está hecho a propósito –y con éxito-. Las mazmorras están más ajustadas, yendo de menos a más, aunque en ningún momento desesperantes o injustas, gracias al diseño del que ya hablé. Sí falla, sin embargo, en los jefes finales, con algunos extremadamente complicados entre medias –vuelvo a tener pesadillas con polillas- y otros muy sencillos de cara al final, que casi parecen una broma. Por suerte todo esto se suaviza gracias a los archivos de guardado que nos ofrece la SNES Mini, haciendo que no tengamos que recorrer todo el calabozo de nuevo hasta el punto donde morimos (para, probablemente, morir otra vez).

Así mismo, hablamos de unas 15 horas de duración. Algunas más si quieres encontrar todos los secretos opcionales por ti mismo. Se me hizo corto, aunque eso sólo habla de lo buena que fue la experiencia.

En resumen: A Link to the Past  es lo que todo Zelda 2-D  del presente aspira a ser. Por supuesto, eso no lo exime de fallos, como su control mal aprovechado -que no fallido-, una historia simplona, pocas melodías o unos jefes finales mal administrados. Entonces, la pregunta es… ¿Y qué? 9/10. Ninguno de estos errores puede tapar lo más mínimo su gigantesca cantidad de aciertos o la diversión que logra con el mando en las manos. Hablamos de la cumbre de diseño y buen hacer de la saga, con un cuidado demencial detrás de cada enemigo, mazmorra, puzle o detalle. Disfrútalo. Él pondrá todo de su parte para que así sea.

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El inicio de un ciclo de destrucción…


Consola usada:

Nintendo Classic Mini: Super Nintendo Entertainment System

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