Papo & Yo (PC)

Existen muchos autores en el mundo del videojuego. Realmente, existen muchos grupos desarrolladores con una cabeza visible que se lleva la fama, pero eso es un caso del que hablar a parte. Autores. Los hay como Miyamoto, que en cuanto mencionas la palabra historia, gritan enfadados “¿Historia? ¿¡en mis videojuegos!? ¡que le corten la cabeza a este becario!”. Luego hay autores como Kojima, que el pobre iba para director de cine pero como le daba miedo la dificultad decidió empezar en el modo fácil, o sea, el mercado de videojuegos. Y luego hay autores como Caballero, que usan su juego como excusa para exponer sus traumas infantiles. Y me parece correcto… cuando se hace bien.

p1

Jugabilidad: Papo & Yo  es un producto en tres dimensiones en el que saltamos y activamos interruptores en tercera persona. Estos mecanismos provocan cambios en el escenario, como casas que se apilan unas encima de otras o el suelo que se desgarra, creando escaleras. Cada interruptor provoca algo distinto, y nunca sabes qué va a hacer. Más adelante, gracias a un robot, podemos dar pequeños planeos y activar otros mecanismos a distancia. A partir de cierto momento nos acompaña un monstruo rosa bastante mono, y cuando el juego nos deja, podemos alterar su estado de ánimo para conseguir objetivos, saltar sobre él y colocarlo en lugares especiales. No hay exploración ni nada parecido.

Todo está absolutamente mal. Esto es así, hay que ser claro. La parte plataformera tiene unas físicas terribles y saltar es doloroso, a la par que innecesario. El juego dice que tiene puzles, y bueno, sí que debe de tener un par, no miente. El problema es que no es un juego de puzles, tiene esos dos de pura casualidad. Es un ¿juego? de avanzar, pulsar todos los interruptores que veas unos tras otros, y volver a empezar.

p2El mayor problema de Papo & Yo  es que quiere ser un videojuego. Puede que la historia que quiere contar destaque en otros medios, pero en este se queda enterrada entre cúmulos de malas decisiones de diseño. Todo lo que hace en lo jugable lo hace mal, y tampoco es que haga mucho. Como juego es tremendamente anodino, repetitivo, y mal planteado en general.

Historia: Quico  tiene de mejor amigo a un monstruo gigante. Juegan juntos, pero por desgracia el bicho es adicto a las ranas venenosas, que lo vuelven loco de furia y ataca a cualquiera, incluso al propio niño.

La historia trata de ser una historia lírica al maltrato de un padre alcohólico a su familia, pero pierde todo su sentido cuando desde antes de empezar a jugar ya te lo dicen. Seguro que fue algo triste o lo que sea, pero lo han plasmado muy mal, no se decide si quiere ser una sutil alegoría o una historia directamente contada, y hace una mezcla hacia el final que no soluciona el tema, lo empeora. No es un problema de la historia, es de la forma en la que está contada.p3

Arte/Tecnología: El juego ha envejecido muy mal. El niño da gracia por lo cutre que es y sus toscas animaciones, y sin embargo es el mejor parado de todos. Texturas borrosas y que tardan en cargar, escenarios poco inspirados, los pocos efectos que hay, como el fuego o el agua, no llegan a un mínimo aceptable… los creadores no pudieron (o no quisieron) exprimir el Unreal Engine 3, y cuando no le dedicas trabajo, pasa esto.

El apartado artístico intenta salvar la situación ambientándose en las favelas de Brasil, y alguna vez consigue dar una estampa agradable retorciendo el escenario como si fuera la imaginación del niño. Sin embargo, son las menos, y casi todo el tiempo es monótono. Hay algún grafiti que otro pintado por las paredes. Eso es bonito. No sé, me apetecía terminar el párrafo diciendo algo amable. Soy así de romántico.

Música/Sonido: Lo único bueno que tiene el juego. Brian D’oliveira, el compositor, se ha lucido con partituras que tocan ritmos brasileños, pero también de otros lugares como África. Él sí ha cumplido.

Las voces son normales, hablando un idioma inventado (o catalán, no lo tengo muy claro). Textos en español.

Duración/Dificultad: Sí, hasta ahora prácticamente todo ha sido malo. Pero no te preocupes, porque el sufrimiento sólo dura dos horas. Al menos nos han concedido eso.

Dos horas de caminar y tocar botones, sin más. Obviamente dificultad nula.

En resumen: Papo & Yo  es fallido en absolutamente todo lo que se plantea, salvo su preciosa banda sonora. Su mayor error es intentar ser un juego convencional. No digo que este no sea su medio, pues cosas como Dear Esther demuestran que es posible crear buenas historias sin jugabilidad en este mundo electrónico, pero el juego de Minority Media Inc. trata de ser todo lo juego  que puede, cosa que aparte de sobrarle, lo hace mal 3/10. No puedo recomendárselo a nadie, y es una pena porque tiene una historia que merecía ser contada.

p4

Sí, hay un monstruo rosa. Sí, hay casas apiladas como libros. Y sin embargo, la tubería roja es lo que más llama la atención ¿la imagina el niño porque tiene incontinencia urinaria?


PC Usado: CUSTOM

  • Procesador Intel® Core, i7-2600K CPU @ 3.40GHz
  • Memoria RAM 16GB DDR3
  • Sapphire Radeon RX 480 8GB GDDR5
  • Windows 10 Pro 64 bits
  • Jugado con mando Xbox One

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s