The Legend of Zelda: Majora’s Mask 3D (3DS)

Es difícil empezar a hablar de este juego sin hacer menciones. Y creo que ese en realidad es el motivo que, sin ser realmente malo, más le pesa en conjunto. Es imposible hablar de Majora’s Mask  sin añadir “la continuación del-que-no-debe-de-ser-nombrado” y, en este caso, es imposible hablar de esta versión sin mencionar que intenta ser un remake  de un juego de hace 15 años. Igual que ocurrió con Ocarina of Time 3D, se queda en algo intermedio, aunque con un resultado mucho más satisfactorio en este caso.

Lo único que nos queda es agarrar a nuestra yegua e internarnos en los bosques, esperando llegar a algún lugar vivo, lleno de color y alegría, donde, no sé, quizá estén preparando un carnaval.

m1Jugabilidad: No voy a entrar en muchos detalles pues es exactamente la misma que la del-innombrable, al que enlacé justo ahí arriba. Las diferencias respecto a este en control son nulas, y los menús y posición de objetos siguen siendo las mismas que en la anterior revisión. Sin embargo, el juego trae numerosas diferencias respecto a su predecesor que cambian la forma de jugar, y que son tan únicas y especiales que en el momento que salen en otro juego, sólo puedes decir “ah, sí, como Majora’s Mask”. Empecemos con ellas.

MM3D  se distribuye en una ciudad central y 4 mazmorras para los 4 puntos cardinales donde viven las otras razas del juego. El chiste al que nos someten es que solo tenemos 3 días para evitar que la tierra sea destruida. Para que os hagáis una idea, 3 días es lo que nos puede llevar una mazmorra, porque no son días reales, sino que pasan muy rápido. Ante este problema, Link  puede usar la Ocarina del Tiempo  como debió ser ideada originalmente, para controlar el tiempo. Con ella podemos hacer que el tiempo vaya ligeramente más lento (o ir a una hora futura automáticamente) y sobretodo rebobinarlo. Digo rebobinar y no viajar porque una vez que lo hagas perderás rupias, flechas, bombas, e ítems que no sean importantes (arco, espada, etcétera) volviendo al punto de partida. Y esto se refleja en el juego, y las acciones que hubieras hecho, como salvar X zona, volverán a su punto inicial. Será un día de la marmota  eterno hasta que consigas salvar el mundo definitivamente.

Otra de las características del juego son sus máscaras. Bueno, sólo hay que mirar el título del juego, tampoco hace falta ser un lince. Durante el desarrollo iremos encontrando máscaras que suplen la poca cantidad de ítems clásicos, y que nos darán toda clase de habilidades. Las más importantes nos transformarán en otra raza con sus trucos propios, y otras tienen fines mucho más concretos y limitados como simplemente entrar en un bar, pero todas sirven para algo. La recolección de máscaras es la salsa del juego, y con cada una abriremos nuevas posibilidades. Pero ¿cómo se consiguen?

m6Aquí entra la última característica importante y diferenciadora, y es que cada personaje, cada día, tiene su rutina y le pasarán una serie de cosas. Nosotros podemos influir en esas cosas para que les vayan mejor y así obtener recompensas a cambio (máscaras, corazones). Esto es algo muy importante y mientras no rebobinemos el tiempo tendrán sus repercusiones. Desde unir a una pareja hasta robarle la habitación de la posada a un Goron, podemos hacer decenas de cosas a lo largo de esos 3 días, que además se van entrelazando y, si hacemos una cosa, puede que no podamos hacer otra o que al contrario, abramos el camino para hacer un segundo o tercer evento. Ciudad Reloj  y su gente están realmente vivos y a base de volver atrás una y otra vez, conoceremos a cada personaje hasta la médula y lo iremos siguiendo en sus rutinas a lo largo de los días.

Sobre características nuevas añadidas para esta revisión (más allá de las introducidas en la anterior revisión de su predecesor, que se incluyen aquí), contamos con un Cuaderno de los Bomber  que es básicamente una guía de que actividades podemos hacer y añadirle alarmas para que no se nos escape el horario de ningún personaje, un ojo gigante en cada jefe final para saber dónde hay que pegarle (y bueno, han sido bastante retocados, las peleas son mejores ahora), una zona de pesca nueva y pequeños ajustes aquí y allá. El sistema de guardado también se remozó ligeramente y ahora es más sencillo de usar. Por último, si tienes New 3DS  puedes usar el segundo stick  para manejar la cámara.

Al contrario de su predecesor, aquí no hay sensación de estar incompleto ni que las mazmorras estén mal diseñadas (aunque supongo que gracias a/por culpa de esto no tenemos modo Master Quest  esta vez). Para esta edición 3D no se añadió nada en forma jugable, pero mientras juegas tampoco notas que haga falta. Sí que se siente que se diseñó con la idea de lo que a día de hoy llamamos expansión, y es que el juego te trata constantemente como si ya hubieras jugado antes con este Link  y tuvieses experiencia, notándose en la ausencia de tutoriales (los pocos que hay quedan relegados a carteles). Aunque también se siente en cosas malas, como el tamaño de los mapas, más pequeños de lo habitual (pero más llenos de detalles y cosas por hacer en ellos).

Historia: Link, después de salvar Hyrule, se embarca junto a su yegua Epona  en un viaje a través de los bosques en busca de algo perdido. Concretamente, de su hada Navi, que tras terminar la anterior aventura desapareció. Por desgracia se va a encontrar con un bromista demasiado poderoso, que lo derriba y le roba a su yegua y su Ocarina del Tiempo. Y ojalá todo se quedase en eso…

m2¿Sabéis esa moda que tienen todos estos juegos indies  últimamente de mostrar una historia simple e incluso bonita con cosas coloridas que en el fondo está lleno de dobles sentidos y es oscura? Majora’s Mask  es el papá de todos estos juegos. Pero él no se esconde en una historia alegre, es oscuro desde el minuto 1, tanto en la historia principal, como esa que hay de fondo y que deja entrever cual fue el pasado de Términa, la tierra donde jugamos. O que quizá Link  no está buscando a Navi, sino algo que ha perdido él con la desaparición de esta. No en vano hay decenas de teorías por ahí con estos datos, a cada cual más escalofriante o rara que la anterior. Pero sin irnos a las teorías, Majora’s  cuenta una historia triste, oscura, de un mundo condenado desde el principio.

Hay otras cosas que me gustan de su mundo aparte de esa tristeza. El malvado es más filosófico de lo que parece en un principio y completamente original. Nuestro héroe demuestra en el propio juego que ya está curtido, viéndolo afrontar según que cosas o en sus mismas animaciones, siendo todo un acróbata, y no pasando a ser de nuevo un novato. Y todos los personajes son como mínimo recordables, a pesar de estar reciclados del anterior juego.

Arte/Tecnología: Igual que en la anterior revisión 3D, se ha hecho un gran trabajo adaptando el juego a ser estereoscópico y suavizando los fps, siendo ahora mucho más estable (se sigue desdoblando demasiado al usar el giroscopio para mover la cámara, pero esto es cosa de la consola y no del juego en sí).

Sin embargo quiero pararme en el trabajo que se hizo para adaptarlo a 3DS, y si bien en OoT  me quejaba de que lucía mejor pero se podía hacer mucho más, aquí mi queja… se mantiene. Pero no tanto. Sí, hay ciertas cosas que claman al cielo, pero en general se ha hecho mucho más trabajo y se han retocado muchísimas más cosas. Todos los personajes/escenarios han recibido nuevos modelos, las animaciones son mejores, y el trabajo con las texturas/modelados es fantástico, haciendo que ciertas zonas luzcan realmente nuevas.m5

Música/Sonido: Una vez más, para esta revisión se decidió rehacer la música para adaptarla a la nueva fluidez del juego… en MIDI. No entiendo por qué no recrear la música con una buena orquesta, y más cuando lo hacen en los créditos finales y queda tan fabulosa, igual que ocurrió en el predecesor. Una vez más, no niego el trabajo que hay detrás, pero que pudo quedar infinitamente mejor. Los sonidos de rupias, gritos y demás también se han retocado y se recuerdan como siempre, pero con mejor calidad de audio, algo simplemente necesario y no un regalo.

Duración/Dificultad: Como ya mencioné líneas arriba, se nota que el juego es más una expansión que otro juego distinto. Y se nota en su dificultad, algo mayor a su predecesor, y en su duración, que es más o menos la mitad de la primera parte. Sólo hay 4 mazmorras y los escenarios son más pequeños. Aunque el ciclo de 3 días y el montón de misiones secundarias que hay lo alargan bastante, se sigue quedando corto para los estándares de la saga.

En resumen: Creo que Majora’s Mask  fue la culminación de lo que intentaron en Ocarina of Time. Todo está mejor diseñado, ajustado, y la mayoría de cosas (que no todas) que no funcionaban en el original se intentaron enderezar. La historia cobra un sentido, la presión de los 3 días es fantástica y en este caso esta edición está más cerca del remake  que de la simple remasterización 8/10. Varios errores de diseño del original se arreglaron y ya en su momento Majora’s  arreglaba varias cosas que hacía mal OoT. Lo único que le pesa es lo pequeño que es en comparación a este, y la poca identidad que tiene como juego propio, y ya a la saga en general no hablemos. Aún con todo, creo que este Zelda  sí es bastante redondo, y que será una experiencia que encantará a los fans de la saga.

m4La cara de Link lo dice todo. Yo tampoco me fiaría.


Consola usada: 3DS XL

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