Assassin’s Creed IV: Black Flag (PC)

Nuevo juego de los Asesinos, esta vez en el S. XVIII, en plena época de la piratería. Veamos si el juego vale la pena, o tendremos que ser los Barbanegra  de este siglo y abordar las oficinas de UbiSoft  ¡a toda vela!

a1Jugabilidad: Poco se puede decir de la saga que no se haya dicho ya en este aspecto, simplemente, que volvieron para atrás: el combate vuelve a ser el de Assassin’s Creed II, al igual que la forma de controlar al incontrolable personaje, se recuperaron algunas opciones  como contratar a prostitutas y guerreros, y hay varias armas a escoger, como dos espadas, cuatro pistolas, dardos, bombas de humo… las acciones como el asesinato doble vuelven a estar bien implantadas, y mantiene alguno de los puntos buenos de Assassin’s Creed III, como esconderse en arbustos o ir por árboles. También vuelve a haber caza, pero esta vez se aprovecha mucho más y está mucho más pulida y algo simplificada, y tiene realmente usos prácticos. Cazar en el mar no está muy pulido en cuanto a control, pero es un minijuego interesante.

Sin embargo, de este último juego también hereda todo lo malo. Si bien hay más opciones, no están tan desarrolladas como en la segunda parte (la gente que se contrata es de forma anecdótica en un par de ciudades, sólo hay un tipo de bomba…) y los mapas dentro de las ciudades, aunque mucho mejor diseñados que en la tercera parte, son muy pequeños. Esto se compensa bastante con la zona salvaje para la ocasión, el mar de las Indias, que es gigantesco y está lleno de islas e islotes. De nuevo, están de forma anecdótica, pues muchas veces no tienen nada más que un cofre o algún coleccionable y nada más.

a3Sin irnos del mar, en él podemos cazar como ya comenté, sumergirnos en el agua para explorar barcos hundidos, y obviamente, practicar la piratería. El barco fue una de las cosas más aclamadas de ACIII, y aquí se amplía la experiencia, aunque con peros: nuestro barco tiene varias opciones de personalización y mejora, pero ni de lejos las suficientes como para lograr un barco único. Aquí, a diferencia de la tercera parte, no puedes elegir qué tipo de munición usar, si disparas con los cañones de delante es un tipo, lo mismo desde los lados con otro tipo y desde atrás. No tienes elección y la munición utilizada no provoca efectos distintos, sólo hacer daño.

Puedes pelear contra fuertes y contra barcos, de los que hay muchos tipos y de muchos tamaños, desde impresionantes buques de guerra a pequeños cañoneros. Una vez el barco recibió enormes daños, puedes abordarlo, donde pasas a controlar de nuevo al protagonista, o elegir hundirlo. Una vez abordado y cumplidos los objetivos (mata a tantos hombres, corta la bandera, etc), consigues los materiales del barco y puedes elegir si reparar el tuyo o perdonarles la vida a cambio de bajar tu nivel de “se busca” cual GTA.

La experiencia de manejar el barco, que es lo novedoso y en lo que se basa el núcleo del juego, está bien, muy bien incluso. Es divertida, no cansa, y pelear contra varios barcos en medio de una tormenta con olas gigantes y tornados es extraordinario. Sin embargo, se echan en falta más opciones. No tiene por qué ser un simulador de pirateo como lo fueron los Sea Dogs (magnífica saga, por cierto), pero llevar una flota propia, elegir a tus capitanes, tener materiales que según donde los vendas te den más beneficios o menos, que haya distintos tipos de munición que hagan distintas cosas, como derribar mástiles o agujerear velas. Son cosas que ya se hicieron antes y que habría beneficiado enormemente a este juego.a4

Y de vuelta al presente, y no pudiendo manejar a Desmond  por razones argumentales, pasamos a un juego en primera persona donde estamos en Abstergo Enternaiment, una filial de Industrias Abstergo. Tenemos que piratear ordenadores en 3 minijuegos, y eso es todo. Esta rama del juego, el presente, se ha reducido al mínimo y se usa como resumen de lo sucedido hasta ahora, ni siquiera sabes a quién estás manejando.

Por último, y antes de terminar, quiero hacer mención a los fallos de programación, a los bugs: me han ocurrido varios durante el juego, algunos simplemente graciosos, como un guardia que subía escaleras y al terminarla… siguió subiendo, hasta llegar al cielo. Otro dónde mientras se producía un vídeo, mi barco estaba de fondo moviéndose sólo, dando vueltas y saltos. Pero no todos fueron divertidos, tuve uno, por ejemplo, dónde después de cargarse el escenario, mi barco apareció cayendo del cielo y cuando la cámara pasó al personaje principal, este estaba atravesado en el timón, teniendo que reiniciar la misión. Los fallos molestos apenas existen (y desde luego no llegan al nivel de Liberation), pero están ahí.

Historia: Edward Kenway, el protagonista, quiere ser pirata. Y voy a dejar el resumen aquí, porque la verdad, pasan muchas cosas. No sé quién fue el guionista de ACIII, pero desde luego no pudo ser el de este juego, porque la historia vuelve a ser interesante. Es un cuento divertido, serio, triste, épico, misterioso, con personajes carismáticos empezando con el propio protagonista y continuando con los secundarios, recordables y con peso en la historia. Uno de los mejores puntos del juego.

Arte/Tecnología: Hermoso. Si bien es un ACIII  con efectos gráficos de nueva generación, el estilo artístico para representar las islas como Nasáu o La Habana no pudo estar mejor elegido. Los atardeceres en el mar son simplemente preciosos, las tormentas espectaculares, con unas de las mejores texturas de mojado que he visto, la hierba y plantas moviéndose con el viento, las olas, los rayos de sol colándose en unas frondosas selvas, todo luce fantásticamente.

Es cierto que se nota que usa el mismo motor gráfico, algunos modelados, como el de los árboles o algunos PNJ  deslucen el conjunto, pero los efectos puestos a mayores le dan a la saga un empujón que necesitaba en este ámbito. Eso sí, no está bien optimizado, y se necesita un buen ordenador para correrlo en medio, y una bestia para tirar a las opciones altas.

a5Música/Sonido: Sigue la estela del anterior juego, melodías que se adaptan a la situación, siendo animadas y tranquilas cuando deben, e influyen en la escena. Ambientan bastante bien y son muy piratescas, aunque algo genéricas para mi gusto.

El doblaje ya es otro tema. Sabiendo que yo soy un defensor de los doblajes españoles, y más de UbiSoft  que se los trabaja bastante, no tengo sino que recomendar que se juegue en inglés. Las voces están mucho mejor elegidas y trabajadas, y el ambiente, donde según en la isla en la que estés hablan un idioma u otro, es impagable. El doblaje en español no es malo, en absoluto, pero la diferencia con el inglés en este caso es tan grande que, ya que dan la oportunidad, elegir el mejor para la mejor experiencia.

Duración/Dificultad: La dificultad de siempre, fácil para el que sólo quiere tirar para adelante, y con objetivos extra para el que busca algo más. Está bien equilibrada, no hay problema con ella.

El problema viene con la duración, y es que Black Flag  nos durará menos de 20 horas completarlo al 100%, una duración similar a Liberation, aunque este tenía la excusa de ser un juego portátil. Y no sólo eso, sino que 40 minutos de esas casi 20 horas son de DLC, que te dan acceso a 3 islas para conseguir trajes y mejoras visuales para el barco, exclusivas.

Como nota final, los usuarios de PS3 y PS4  tienen acceso a una hora manejando a Aveline, protagonista de Liberation. Si vas a basar tu compra del juego en este contenido, te aviso que no vale la pena: está poco inspirado y no cuenta absolutamente nada de historia. En definitiva, no te pierdes nada, y algo me dice que lo “desbloquearán” (ya que está metido en el disco de todas las versiones) en adelante con algún pago.

En resumen: Assassin’s Creed IV  existe y para bien. Sin embargo, no sé qué demonios le pasa a UbiSoft: vuelven a atrás en cosas que funcionan, ponen otras que quieren los fans pero de forma limitada, hacen mezclas con la jugabilidad, y ya de salida lo llenan todo de contenido descargable de pago. El juego es el más corto de la saga, y el apartado sonoro pudo estar mejor afinado.

Y a pesar de todo, Black Flag  sigue siendo un gran juego 7.5/10. En lo que acierta, acierta de pleno, es divertido, variado, con niveles bien montados, y una historia que recupera las bondades de la saga. Este juego es una mezcla extraña de juegos anteriores, como si no supieran exactamente qué hacer con la jugabilidad en tierra, y a esa mezcla rara le añaden unos barcos, espectaculares, pero limitados. La saga necesita volver a coger un norte, porque una vez que desaparezcan los navíos, sus fallos y falta de rumbo fijo quedarán más evidentes que nunca.

a2Cristal, ¡lo más valioso del planeta!

2 pensamientos en “Assassin’s Creed IV: Black Flag (PC)

  1. Pingback: Risen 3 – Titan Lords (PC) – Analizando Juegos

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